El desafío de construir colectívamente ciudades más visibles

Como parte de las charlas del Magíster en Innovación y Diseño, Javier Vergara, co-fundador y director ejecutivo de Ciudad Emergente dictó una ponencia en la que presentó tácticas y herramientas para un urbanismo ciudadano.

La charla de Vergara se centró en explicar cómo es posible combinar tácticas de activación ciudadana con herramientas de intercomunicación social 2.0 para identificar, construir, validar y mantener sets de indicadores relevantes y atingentes para la comunidad: “Ciudad Emergente se dedica a desarrollar, adaptar e implementar instrumentos y servicios análogos y digitales de colaboración cívica que faciliten la comunicación efectiva entre tomadores de decisión y sociedad civil, articulando procesos locales de activismo ciudadano y fortaleciendo el capital social de las comunidades”.

Uno de temas relevantes de la exposición estuvo relacionado con la confianza ciudadana. En este punto, Vergara explicó el trabajo que realiza Ciudad Emergente a través de la táctica de malones urbanos para llegar y hacer partícipe a la ciudadanía de su entorno. Los malones urbanos son espacios de participación en los que se invita a los integrantes de una comunidad a compartir una gran mesa, en torno a una comida colaborativa, para generar conversación, vínculos de confianza y construir capital social: “la experiencia ha sido satisfactoria no sólo en Chile, sino que hemos tenido la posibilidad de implementarla en otros lugares de Latinoamérica con éxito. Ha permitido que gente de una comunidad se conozca y además haga uso del espacio público de forma participativa. Es cierto, hay una crisis de confianza porque muchas personas se sienten engañadas, pero hay que ser transparente con el trabajo”.

Respecto al desarrollo mismo de este tipo de intervenciones urbanas, Vergara destacó lo relevante del trabajo interdisciplinario: “Esto es 100% interdisciplinario. Una sola disciplina sólo tiene una mirada sectorial del problema de la ciudad y la ciudad es un animal complejo, entonces se tiene que mirar desde distintas aristas. Desde la sociología, la geografía, el diseño, la arquitectura, la economía, desde el trabajo social, la psicología comunitaria”, y puntualiza que es un desafío constante ya que implica el trabajo con personas.

Para los asistentes la experiencia resultó enriquecedora porque además de ser una propuesta vinculada al diseño y la innovación, también les permitió conocer cómo funciona y se financia una ONG que trabaja estos temas. Vergara explicó las dificultades de sacar adelante un proyecto de esta envergadura, la apuesta que significaba: “Cuando yo empecé con los malones comunitarios le contaba a mi mamá el trabajo que estaba haciendo y ella me decía: ‘6 años estudiando para hacer asados’. Pero sabía que lo que estábamos haciendo en Ciudad Emergente era potente y significativo y creo que es importante concretizar las ideas y sacarlas adelante”.

 En este mismo sentido dio un consejo a los estudiantes asistentes: “Cuando tengan una idea no la dejen solo en eso, es importante concretizarla. Darse plazos. Posiblemente los proyectos que ustedes están realizando hoy tienen que ser más que proyectos. No es fácil, pero se pueden lograr cosas relevantes”.