Luis Valenzuela, director del CIT: “No es posible generar tanta basura y reciclar tan poco”

Si cada chileno produce más o menos un kilo de basura diariamente, sólo Santiago produce 7 mil toneladas de desechos al día.

Luis Valenzuela, director del Centro de Inteligencia Territorial (CIT) del Designlab UAI, estuvo esta mañana invitado al programa Mañana Será Otro Día de Radio Concierto, conducido por los periodistas Cristina González y Álvaro Paci.

En el espacio se refirió al incendio que desde la tarde de este lunes 18, afecta al vertedero del Consorcio Santa Marta, ubicado en el límite de San Bernardo con Talagante y que ha expandido una gigantesca nube de humo al resto de la capital.

La importancia de la planificación estratégica

De acuerdo a Valenzuela, no ha habido una buena planificación respecto a qué hacer con la basura en la Región Metropolitana. Santiago ha ido creciendo y los lugares donde se lleva la basura han sido determinados por oferta de empresas o instituciones gubernamentales que quieren instalar depósitos en ciertos lugares; “pero carecemos de una planificación integral territorial, una planificación más regional. Esto ya excede inclusive al límite urbano de la ciudad de Santiago; estamos hablando de condiciones metabólicas de la gran ciudad, como también de otras regiones de Chile de las que también deberíamos estarnos preocupando”.  

Pero ahondando más allá de la planificación, el académico plantea que el tema de la basura es de suma importancia, que en Santiago existen unos 60 vertederos ilegales y micro basurales, pero que más allá de dónde instalar los vertederos, hay que pensar también en otros temas,  por ejemplo “tenemos que pensar cuánto estamos reciclando de nuestra basura. Según las estadísticas, cada chileno produce al día cerca de un kilo de basura; esto varía dependiendo del nivel de ingreso, pero de esa cantidad nosotros reciclamos alrededor del 10% de lo que producimos; estamos totalmente alejados de lo que se hace en cualquier país de la Comunidad Europea, pero también estamos bastante lejos de lo que se hace en otros países latinoamericanos, como México o Ecuador”.

Al ser consultado por los conductores sobre cuál es la forma adecuada de elegir el lugar idóneo para un vertedero, Valenzuela hizo hincapié en la importancia tomar en cuenta, más allá del lugar, los fenómenos medioambientales a los que está expuesta la cuenca de Santiago; “nosotros ahora estamos siendo afectados por un desastre natural causado por los vientos. Cualquiera sea la manera en que estamos determinando las localizaciones de los vertederos, estamos ignorando cuáles son las situaciones críticas que se producen en caso de estas emergencias”. 

Dadas las condiciones geográficas de la Región, el académico destacó que los vertederos con menos posibilidades de tener consecuencias catastróficas sobre la población son los vertederos de la zona norte de la capital ubicados hacia Lampa, Quilicura y Til Til, que es hacia donde se va a desarrollar la ciudad en los próximos 50 años.

La lección es reciclar

Si cada chileno produce más o menos un kilo de basura diariamente, sólo Santiago produce 7 mil toneladas de desechos al día, de las cuales 4 mil van a parar al vertedero Santa Marta. De acuerdo a las cifras que se manejan hoy, para Luis Valenzuela no es posible generar tanta basura y reciclar tan poco. “Es vital que responsablemente estemos conscientes que en nuestras ciudades hay que reciclar. Lo más importante es pasar de un reciclaje de voluntariado de cada familia a uno institucionalizado, que pase por normativa. Tiene que ser parte de nuestras obligaciones en la ciudad. Si subimos el porcentaje del 10% actual al 30%, estaríamos generando muchas toneladas menos de basura, lo que se traduciría en necesitar menos vertederos”.

Finalmente, el académico comentó que algunas de las grandes ciudades del mundo que han podido superar las crisis de basura con una mirada integral; “las experiencias positivas son cuando esto se ve de una manera sistémica, cuando no se ve contratos individuales por municipio que se resuelven en cada comuna. Estamos hablando de un sistema integral que es tomado como un solo elemento. Las buenas experiencias internacionales son así: hay un sistema de tratamiento para la ciudad o el área metropolitana y es analizado y definido de esa manera”.