Más de un millón de santiaguinos viven en zonas urbanas críticas

Estudio de la CChC calificó a cada comuna según características y entornos de sus barrios. Calidad de las calles, acceso a educación, salud y áreas verdes son parte de los indicadores.

NOTA: Camila Mardones / La Tercera

En Santiago, un 18,3% de la población, es decir, alrededor de un millón 126 mil personas, viven en barrios con calles y veredas en mal estado, tienen poco acceso a parques u otras áreas verdes y se encuentran alejados de colegios, centros de salud y servicios públicos. Esto, según los resultados del estudio “Reconocimiento del Entorno Urbano”, desarrollado por la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), en conjunto con el Centro de Inteligencia Territorial de la Universidad Adolfo Ibáñez (CIT).

El análisis, presentado en la Sexta Conferencia Internacional de Ciudad Reinvención Urbana, estudió los barrios de 34 comunas del Gran Santiago y los clasificó en tres categorías: críticos, intermedios y destacables, según tres indicadores: infraestructura urbana, accesibilidad a equipamientos  y medioambiente.

Cerro Navia es la comuna donde el mayor porcentaje de la población vive en barrios críticos, con un 76%, equivalente a 87.000 personas. “Esto es la expresión de la profunda desigualdad que tiene nuestro país. Hay siete comunas que cruzan el río Mapocho y en ellas claramente se evidencian las inequidades en torno al equipamiento e infraestructura, medioambiente y acceso a servicios. Este índice constata las carencias que tiene la comuna”, opinó el alcalde de Cerro Navia, Mauro Tamayo (ver entrevista).

A esta zona le siguen La Pintana, con un 59% de la población viviendo en malas condiciones urbanas; Pedro Aguirre Cerda, con 56%; Lo Espejo, con 54%, y Renca, con 47%.

De todas las comunas analizadas, sólo cuatro no tienen barrios críticos: Las Condes, Lo Barnechea, Vitacura y Providencia. Esta última, a su vez, es la comuna que presentó mejores resultados, con un 96% de su población viviendo en barrios de categoría destacable.

 

Nueva herramienta

Una de las principales características del estudio es que permite analizar la heterogeneidad de los barrios dentro de una misma comuna. Para ello, se agrupó según manzanas las áreas con entornos urbanos similares. “Esta metodología permite identificar con gran precisión las zonas o barrios en que es más prioritario focalizar las inversiones públicas y privadas, así como cuáles son las inversiones que más se necesitan para contribuir a mejorar la calidad de vida de sus habitantes”, explicó Sergio Torretti, presidente de la CChC.

A su vez, Javier Hurtado, gerente de Estudios de la institución, dijo que “este es un trabajo en proceso, todavía nos falta agregar el indicador de seguridad y estamos trabajando en realizar el mismo estudio en 22 ciudades del país”.

Así, se busca que el estudio pueda servir como una nueva herramienta para ser utilizada por municipalidades, ministerios u otros servicios públicos. “Hay comunas como Peñalolén, donde existe una realidad dual. Por un lado hay un sector de altos ingresos y buenos servicios, y por el otro, sectores de bajos ingresos, con acceso más deficiente”, señala Ricardo Truffello, jefe de investigación del CIT, quien añadió que “si sabes exactamente dónde se producen esas brechas territoriales y a qué responden, por ejemplo la falta de establecimientos educacionales o áreas verdes, puedes focalizar la política pública en el territorio y determinar exactamente dónde se debe colocar un colegio un parque”.

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