Mujeres que inspiraron a otras mujeres

Hoy 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer.

La conmemoración de la reivindicación de igualdad de derechos de las mujeres tiene una tradición centenaria. Sin embargo, que muchos países hayan establecido el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer, tiene que ver con la oficialización de la fecha que fijó la ONU en 1975.

En la UAI no hemos querido quedar fuera y compartimos palabras de distintas académicas que han sido inspiradas por mujeres públicas y privadas, que han ayudado en su constitución como personas.

 

Macarena Cordero, docente Facultad de Artes Liberales

“Según el camino recorrido en mi vida, diversas mujeres en distintas etapas me han influido, entre ellas Hanna Arendt, teórica política alemana que postuló la tesis de la “banalización del mal” para poder explicar las atrocidades del nacismo como de todo otro régimen totalitario. Más aún, postuló la necesidad de la existencia del pluralismo político, base para que los seres humanos obtengamos igualad y libertad.

Asimismo, el concepto de inclusión del otro, fue analizado y teorizado por Arendt. Tras ello está la construcción de los derechos humanos, bajo el cual, está la problemática femenina, entendida ésta como la necesidad de reconocer la igualdad de habilidades y capacidades intelectuales entre hombres y mujeres”.

 

Mariana Bargsted, docente Escuela de Psicología

“Mi madre, siempre luchando por causas nobles, fue una pionera en el norte en espacios de educación para personas vulnerables de distintas condiciones económicas y sociales.

Cuando niña me impresionaba Gabriela Mistral por la profundidad de sus sentimientos y el premio Nobel. Cuando fui mayor y pude advertir cómo en toda la exposición que de ella se hacía se ocultaba su orientación sexual, por un lado lamenté cómo la sociedad negaba parte de su identidad, pero también pude valorar aún más su tremendo legado.

Ya en el mundo profesional, me ha inspirado mucho una colega que tuve, la Dra. Jimena Silva, académica en temas de género e igualdad, quien hace academia con una coherencia dentro de la tensión que se da al estudiar género. Y en general, muchas mujeres anónimas, que desde el trabajo más humilde luchan sin ser vistas, por salir adelante en un mundo que casi no las ve”.

 

Marily Lüders, decana Escuela de Periodismo 

“Mi mujer inspiradora es la Lucía Santa Cruz, porque ella ha tenido en toda su vida pública claridad y valentía en la defensa de la libertad, siempre muy jugada. A la vez, tiene una capacidad de diálogo y de contrarrestar argumentos admirables, con un tono que invita a seguir discutiendo. Ha sido un gran aporte en muchos temas de políticas públicas, una destacada académica, talentosa escritora y pionera entre las mujeres directoras de empresas en Chile”.

 

Verónica Undurraga, docente Facultad de Derecho UAI

“Muchas mujeres me han inspirado desde mi niñez, en distintas etapas de mi vida. Siento que la admiración me hizo tratar de copiar aquellos aspectos de ellas que me gustaría tener y, en parte, mi personalidad tiene algo de pequeño collage de aspectos muy distintos que fui tratando de imitar desde la admiración. Si hasta creo que hasta mi ligera escoliosis es producto de ser igual a mi profesora de kínder, ¡a quien yo adoraba! Mi madre, la crítica literaria Adriana Valdés, fue y sigue siendo una influencia enorme. Me inculcó el amor a aprender y a escribir, a punta de compartir la pasión que le provocaban sus lecturas. También inspiró la forma de educar a mi hija e hijo, dándoles libertad y espacios de privacidad, y con el estándar de ser una “madre suficientemente buena” y por lo tanto, evitando ser obsesiva y catete. De mi abuela paterna aprendí las ansias de libertad y el gusto por la elegancia simple.

En términos académicos, lamento no haber tenido más profesoras mujeres en la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, me hicieron mucha falta. Mis modelos de ética en el trato a las personas, rigor y generosidad académica, son (además de mi madre), Cecilia Medina, ex Presidenta de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de quien admiro su inteligencia, sensatez, curiosidad y profunda humanidad; y Rebecca Cook, prestigiosa profesora de la Universidad de Toronto, quien siempre invita a personas jóvenes a trabajar con ella para potenciar sus carreras y se preocupa de contactarlas con otros académicos. En términos de creatividad y sensibilidad intelectual, me gustan, entre otras, Martha Nussbaum y Jennifer Nedelsky.

Muchas, muchas otras mujeres talentosas y diversas, que caen en las categorías de amigas, compañeras de trabajo, líderes de movimientos sociales, especialmente feministas, me han inspirado por la fuerza de sus convicciones, el atractivo de sus talentos teóricos, prácticos o artísticos y sus ejemplos de respeto y generosidad hacia las personas”.

Alejandra Marinovic, docente Escuela de Negocios

“Varias mujeres me han inspirado en mi vida. En el ámbito profesional, quisiera mencionar a la chilena Eloísa Díaz. Mi madre, profesora universitaria de Genética, y de familia de médicos, siempre me impulsó a avanzar lo más lejos posible, y recibí de mis padres constante apoyo. En las conversaciones de nuestra familia se daba importancia al acontecer nacional y mundial. Diversos personajes surgían en estas pláticas, y el de la Dra. Díaz me impactó por su coraje, esfuerzo, resiliencia y compromiso. En 1886 se titula en la Universidad de Chile como la primera mujer médico de nuestro país y de Sudamérica. Trabajó en temas claves para la salud de las mujeres y los niños; fue profesora y líder en varias instituciones chilenas y regionales, y logró reconocimiento mundial. Pensar en la potencia de su trayectoria en esos años es inspirador para muchas personas aún hoy. En lo personal, me ayuda a continuar creyendo que los cambios culturales urgentes que hoy impulsamos hacia una sociedad más justa son posibles”.

 

Andrea Repetto, docente Escuela de Gobierno

“Sin duda alguna, mi madre tuvo una influencia muy grande en mi interés por la ciencia y la academia. Ella es médico y ha dedicado su carrera profesional completa a la investigación científica. Mis hermanas y yo crecimos con una madre que siempre estaba leyendo papers y comentando lo que aprendía.

Pensar, medir y desarrollar nuevos tratamientos para mejorar el bienestar de sus pacientes es algo que la apasiona. Gracias a esta pasión, y también a la generosidad de mi padre que la apoyó siempre en su desarrollo profesional, tuvimos la oportunidad de vivir en Estados Unidos y Canadá de chicas mientras ella realizaba estadías en laboratorios de investigación en distintas universidades.  Hoy comprendo la notable carrera científica que ella ha hecho, en particular en una época y en una profesión en las que no era evidente el avance de una mujer”.

 

Carolina Pino, docente Design Lab

“Ada Lovelace fue considerada la primera programadora y existen aspectos de su vida muy atrevidos para la época.

En general, el atrevimiento y la porfía son grandes motores para la creatividad y la provocación.

También podríamos hablar de Louise Burgeois, quien experimentaba con diversos materiales y tocaba temas de feminidad, y pudo instalar su trabajo en un medio competitivo y “de hombres”, como es el mundo del arte en Nueva York, siendo madre de 3 hijos”.

 

Javiera Barrera, docente Facultad de Ingeniería y Ciencias

“Creo que la mayoría de las mujeres de mi edad que están en la academia, no necesitaron una mujer para inspirarse. Son aquellas que no están para quienes es necesario conocer mujeres que inspiran y en parte es por eso que tenemos una brecha de género.

Dicho esto, una mujer que admiro mucho es Maria Eulalia Vares quien actualmente es profesora titular de la Universidad Federal de Rio de Janeiro. Cuando comencé a ir a los primeros congresos a presentar mis primeros trabajos, me encontré con ella quien es una gran investigadora autora de libros importantes, trabaja en la frontera de la física y la matemática, ha dirigido importantes centros, es responsable de importantes resultados. Creo que fue la primera investigadora latinoamericana activa que conocí cuya trayectoria me pareció comparable con la de mi profesor guía Servet Martinez, quien es premio nacional de ciencias exactas”.