¿Cómo poner en valor la inversión pública en barrios?

Luis Valenzuela, director del CIT UAI, expuso al respecto.

La ejecución, implementación y escalamiento territorial de las políticas públicas urbanas, requieren contar con diagnósticos precisos que definan la pertinencia, eficiencia y efectividad de los programas sociales. Estos factores están asociados con la disponibilidad de herramientas que permitan, por una parte, identificar claramente las características de los territorios y de los barrios objeto de intervención, y por otra, emplear modelos que posibiliten el uso óptimo de los recursos.

La heterogeneidad del territorio en las diferentes escalas produce impactos diferenciados en la población beneficiaria, lo que muchas veces limita su implementación. Concretamente, para llevar a cabo los programas sociales focalizados territorialmente, se deben tomar en cuenta las dinámicas de la escala espacial a la cual se interviene y el grado de desarrollo del modelo de intervención.

Estos fueron algunos de los temas abordados en el Simposio: Modelos Espaciales de Gestión Social Urbana: ¿Cómo poner en valor la inversión pública en barrios?, organizado por el Centro de Inteligencia Territorial del Design Lab UAI y la Comisión de Estudios Habitacionales y Urbano del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, que se llevó a cabo el día jueves 7 de septiembre en la sede Presidente Errázuriz de la Universidad Adolfo Ibáñez.

Dieron la bienvenida a la jornada, el decano de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, Ignacio Briones, el subsecretario de Servicios Sociales, Juan Eduardo Faúndez, la directora de Investigación Institucional de la UAI, Paula Rojas y el jefe de la División de Desarrollo Urbano del Minvu, Pablo Contrucci.

Eugenio Espinoza, jefe de la Comisión de Estudios Habitacionales y Urbanos Minvu, moderó las exposiciones de Javier Hurtado, gerente de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción, sobre el Reconocimiento del Entorno Urbano, de Pablo Morán, coordinador del Departamento de Gestión Territorial y Urbana, de la División de Desarrollo Urbano del Minvu, quien se refirió al Modelo de Intervención Programa Barrios, también la participación de Nicolás López, jefe de la División de Focalización

del Ministerio de Desarrollo Social, que se refirió a los elementos necesarios para identificar zonas de intervención prioritarias, y finalmente la exposición de Luis Valenzuela, director del Centro de Inteligencia Territorial CIT e Investigador del Centro de Conflicto y Cohesión Social COES de la UAI, quien demostró cómo a partir de la  Matriz de Bienestar Territorial, es posible tener un diagnóstico más acabo de la realidad local, a partir del estudio de los datos provenientes de cada una de las manzanas.

El simposio generó un espacio de discusión entre expertos sobre el empleo de metodologías de diagnósticos y análisis, que permiten comprender de mejor manera cuáles y cómo son las zonas y/o comunas más vulnerables. Entre estas últimas destacan, con una población entre el 83% y el 100% en zonas críticas: Renca, Padre Hurtado, La Pintana, Lo Espejo y Cerro Navia, mientras que en el otro extremo con un 0% de población en zonas críticas, se encuentran comunas como: Vitacura, Las Condes, Providencia, entre otras.

Sin embargo, “estas zonas críticas muchas veces están en límites comunales, comparten entre una y otra comuna. Por eso, cómo enfrentamos esto a partir de la estructura local y de la cooperación de municipios, es el nuevo desafío”, mencionó Luis Valenzuela.

La heterogeneidad social e identificación del escalamiento espacial de los programas sociales, lo cuales finalmente permiten analizar la implementación de estas herramientas en programas de inversión social e infraestructura urbana, es el eje central sobre el que se debiese sensibilizar. Sobre esto, Valenzuela acotó que: “focalizar las políticas públicas y de esta manera el Estado puede establecer el diagnóstico y tener trazadas las líneas estratégicas de intervención. Los desafíos ahora están en el aparato estatal, en la gestión pública. Pero, ¿estamos preparados para generar intervenciones estatales? Esto es una muestra de que hoy hay una demanda de una modernización del cómo actuamos en Chile”.