LLUFÜ

NOMBRE PROYECTO:LLUFÜ
PROFESOR GUÍA: Carolina Pino
NOMBRE ALUMNOS:María Consuelo Claren Figueroa

Karin Ignacia Goldberg Zwanzger

Florencia Delfina Moyano Oyanedel

Karen Anais Pinos Perez

Montserrat Estefanía Valencia Cassanello

¿Cuánta ropa te has comprado este año?  ¿O, mejor dicho, cuánta agua has consumido?

La vestimenta siempre ha estado presente en la humanidad desde el inicio de los tiempos, ha significado una forma de reflejar nuestra individualidad o la pertenencia al resto de las personas. Además de su antiguo uso de protección contra las inclemencias del tiempo, hoy la cultura del vestir viene con una significancia material.

Con la Revolución Industrial se mecanizan las tejedurías, se abarataron costos y se difundió el empleo del algodón producido a gran escala (Pogolotti, 2014), dándole al vestir un nuevo concepto para las personas.

En el contexto actual, la sociedad y esta industria, han generado el concepto de “Moda rápida”. Este término se asocia con prendas de bajo costo, materiales y manufactura barata.

Gracias a esto, en un año, existen 52 temporadas que van redefiniendo el vestir, fenómeno que potencia el impacto negativo de la industria textil, la cual, es la segunda que más contamina en el mundo; es la responsable del 10% de las emisiones de carbono a nivel mundial y del 26% de la producción de gases de tipo invernadero al año (Echeverría, 2019). Además, para fabricar una polera de algodón se necesitan 3781 litros de agua, y por cada kilogramo de tela fabricado se consumen entre 30 a 60 litros de agua, tan sólo para teñir.

 

 

 

 

 

 

 

Por si fuera poco, los enormes campos de algodón que se riegan con esta agua están inundados con pesticidas e insecticidas: cada año, esta industria utiliza el 11% de los pesticidas y el 24% de los insecticidas a nivel global. (ONU, 2018)

Chile no se queda fuera. Es el país que más consume ropa en Latinoamérica, con un aumento del consumo de un 80% en los últimos años. Además, en él se generan 350 toneladas de ropa que llega a los vertederos cada año, siendo un 15% correspondiente a desechos de la industria textil. (Echeverría, 2019)

Así nace Llüfu, un proyecto que está enfocado en la elaboración de un biotextil fúngico a partir del uso del micelio.

Se propone crear una nueva fibra versátil enfocada en disminuir el impacto medio ambiental que genera la ropa hoy en día a través de la inserción en la industria textil. Con la cual buscamos recortar el uso de recursos naturales limitados, bajando de 3781 lts a 12 lts por prenda, generando una economía circular en una industria que hoy en día es lineal. De esta manera se quiere terminar fabricando diversos tejidos y productos con este eco material que puedan insertarse en la industria de la moda rápida para reducir la contaminación que hoy produce hasta finalmente eliminarla.

No hay que ir en contra del movimiento, por el contrario, hay que reformularlo.